El País

Revelan científicos que el 20% de los casos de Alzheimer tienen mismo origen


Un reciente estudio reveló que hasta el 20% de los casos de la enfermedad de Alzheimer podrían tener un origen genético.

Esta importante investigación, liderada por el doctor Juan Fortea de la Unidad de Memoria de Sant Pau, en Barcelona, identificó por primera vez una forma genética de esta devastadora enfermedad neurodegenerativa.

Los investigadores analizaron la historia clínica de individuos que heredan dos copias de un gen específico, encontrando un riesgo significativamente elevado de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Este descubrimiento marca un hito importante en la comprensión de los factores genéticos que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Los hallazgos sugieren que una quinta parte de los casos de Alzheimer podrían tener un origen genético, lo que subraya la importancia de la predisposición en el desarrollo de esta enfermedad.

Este conocimiento no solo proporciona una comprensión más profunda, sino que también podría abrir nuevas vías para el diagnóstico temprano y el desarrollo de tratamientos más efectivos.

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta principalmente la memoria, el pensamiento y el comportamiento de una persona.

Es la forma más común de demencia y conduce a la muerte de las células cerebrales y a la pérdida de funciones cognitivas.

Esta enfermedad afecta a personas de todas las edades, pero es más común en adultos mayores. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Alzheimer y otras formas de demencia afectan aproximadamente al 5-8% de las personas mayores de 60 años a nivel mundial.

Con el envejecimiento de la población, se espera que el número de personas afectadas por el Alzheimer aumente en las próximas décadas.

La identificación de esta forma genética, representa un avance significativo en la investigación y ofrece esperanza para una mejor comprensión de esta enfermedad devastadora.

Con esto, los investigadores están un paso más cerca de encontrar formas de prevenir, tratar e incluso curar la enfermedad de Alzheimer en el futuro.