Madera

Dos años sin médico en Clínica Rural del Municipio de Temosachi


Son ya dos años los que ha permanecido sin un doctor la comunidad de Bavicora de Conoachi. Este es un problema verdaderamente serio, puesto que esta es una de las comunidades más alejadas del municipio de Temosachic.

Si bien se cuenta con las instalaciones de una clínica, están prácticamente abandonados a su suerte todos los pobladores de estos lugares, me refiero a estos, porque en su momento esta clínica brindó sus servicios a los habitantes de Babicora de Conoachi y de Ciénega Blanca así como de otras rancherías cercanas a esta población.

Esta clínica es verdaderamente importante puesto que para trasladarse de dicha población hasta la cabecera municipal son aproximadamente 3 horas y media o cuatro dependiendo del estado de la carretera de terracería que comunica la comunidad con la cabecera municipal.

Cabe mencionar que también está vía la mayor parte del año se encuentra en malas condiciones debido a los fenómenos climatológicos como lo son en la nieve y la lluvia.
Es así como en conjunto la falta de médico, la distancia y la mala calidad de las vías de comunicación representan un riesgo extremadamente alto para la salud de los habitantes de aquella región.

Se han presentado casos en los que alguna persona con un padecimiento que necesita atención más especializada tiene que soportar este traslado puesto que no hay médico ni medicamento con que apoyar a los habitantes.

Unicamente son dos enfermeras las que permanecen al frente de esta clínica rural, ellas son nativas de ese poblado, con mucho esfuerzo y con mucha vocación por su profesión continúan realizando prácticamente milagros con los pocos medicamentos que tienen y las habilidades que han desarrollado a lo largo de los años.

Muchos de los habitantes comentan que ya ni siquiera acuden puesto que saben que no hay medicamentos disponibles y optan por volver a los remedios naturales y caseros para mitigar sus enfermedades y sus malestares.

Asimismo aprovechan alguna salida que tengan tanto la cabecera municipal como a Cuauhtémoc para abastecerse de los medicamentos más necesarios como lo son para la presión, para la diabetes o simplemente para mitigar algún dolor puesto que saben que están abandonados prácticamente a su suerte.

Fernando Félix Escárcega