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Termina doña Ernestina la secundaria a los 86 años de edad

En 2018 concluyó la primaria en su natal Norogachi y se propuso continuar con la secundaria teniendo como meta ser educadora


Ernestina Díaz Espino, de 86 años, cumplió el segundo de sus sueños: estudiar la secundaria para compartir lo aprendido con niños de escasos recursos, demostrando así que la edad no es una limitante.



Nacida en 1936 en Norogachi, vivió en la Sierra Tarahumara hasta la muerte de su esposo, en noviembre del 2021. Y recuerda que cuando tomó la decisión de estudiar, comenzó desde aprender a leer y a escribir.



Ahora recibe su certificado de secundaria al cumplir con los estudios y exámenes en el Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA).



El director General de la institución, Mario Eberto Javalera Lino, destacó la voluntad de doña Ernestina, de quien dijo que “es un ejemplo chihuahuense de esfuerzo, dedicación y metas para quienes son mayores de 15 años y no han concluido su educación básica, ya que ella nos demuestra que la edad no es un impedimento”.



Con su certificado oficial en mano, doña Ernestina recuerda que no estudió siendo niña porque sus padres temían que al desplazarse a las escuelas de otras comunidades no volviera a casa. Pero ella tenía la meta de ayudar a su gente.



“En mi niñez me dedicaba apoyando al hogar y al trabajo del campo, lo que no me daba tiempo de estudiar”, comenta. Recuerda que vivió en un lugar poco accesible, donde la escuela estaba lejos de su comunidad y sus padres no contaban con los recursos para pagar los estudios.



Creció con el deseo de aprender, de graduarse y ser maestra. Y cuando formó su familia, continuó laborando para apoyar a su esposo y poder ofrecer una mejor vida y educación a sus hijos.



“Cuando terminé la secundaria me sentí contenta”, añade. “Y voy a seguir, pero por el momento estoy triste por la falta de mi esposo”, comenta.



Mujer extraordinariamente fuerte, insiste en que “el estudio es lo más indispensable con que debe contar uno… No se hagan para atrás. Deben hacerlo para saber defenderse y tener más oportunidades”, recomienda.



En 2018 concluyó la primaria -asesorada por el ICHEA, donde estudiaba a diario una hora o dos dependiendo del tiempo libre después de sus quehaceres. Y se graduó con promedio de 9 de calificación. Hoy finaliza la secundaria con 8 de promedio.