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Indignación en Alemania por entierro de neonazi en tumba de judío

Una urna que contenía las cenizas de un neonazi fue inhumada el 9 de octubre en la antigua tumba del musicólogo judío Max Friedlander, en un cementerio protestante al sur de Berlín


El entierro cerca de Berlin de un neonazi en la tumba de un musicólogo judío, Max Friedlander, suscitó indignación en la capital alemana y generó una querella del responsable de la lucha contra el antisemitismo.

La urna que contenía las cenizas del neonazi fue inhumada el 9 de octubre en la antigua tumba del musicólogo, ubicada en el cementerio protestante de Stahnsdorf, al sur de Berlín.

Pese a la presencia de la lápida del musicólogo, fallecido en 1934, las autoridades religiosas protestantes encargadas de la gestión del cementerio dieron su acuerdo para esta inhumación, en presencia de varios neonazis, muchos de ellos condenados por la justicia, según los medios alemanes.