El Mundo

Policía amamanta un bebé abandonado


La oficial Celeste Jaqueline Ayala y su compañero Marcos Heredia estaban trabajando horas extras en guardia cuando fueron llamados al Hospital Infantil de La Plata, donde descubrieron a varios niños que habían sido separados de sus padres.

Los trabajadores sociales habían llegado al hospital con una familia que necesitaba atención urgente, ya que los adultos no eran el ejemplo ideal para los menores.

La pareja estaba siendo separada de sus seis hijos debido a signos de abandono. Los menores, que tenían entre 9 años y 6 meses de edad, estaban desnutridos y sucios.

Ambos padres fueron descritos como desempleados y con problemas de adicción, y se consideró que no estaban en condiciones de cuidar a sus hijos.

Mientras Ayala acompañaba a los niños para recibir atención, notó que el bebé de 6 meses no paraba de llorar, sintiendo un fuerte instinto maternal y le preguntó al cuidador si podía amamantar al bebé, ya que tenía un niño de 18 meses al que todavía estaba amamantando, y el cuidador lo aprobó.