Opinión

Caja Negra



Ayer el Estado pudo recuperar los cuerpos de los dos sacerdotes jesuitas y el civil asesinados en Cerocahui, Urique; no dieron muchos detalles, sólo la gobernadora emitió un mensaje por sus redes sociales, en el que informó que pudieron localizar y asegurar los cuerpos, y que el servicio forense acreditó las identidades.

Se trata de los párrocos Javier Campos y Joaquín Mora, así como del guía de turistas Pedro Palma, quienes fueron asesinados afuera de una iglesia, y luego sustraídos por su asesino.

El presunto responsable es José Noriel Portillo Gil, alias “El Chueco”, un delincuente que tiene problemas con la justicia desde hace 10 años, y por el que ya se ofrece una recompensa de 5 millones de pesos.

La noticia fue de impacto mundial. Se pronunció el Presidente de la República, los líderes del Congreso de la Unión, legisladores locales, la comunidad Jesuita mexicana, y hasta el Papa Francisco; todos condenaron este hartero crimen y exigieron a las autoridades que actuarán con rapidez.

Y así lo hizo la gobernadora, porque hay que decirlo, el Chueco hizo de las suyas durante todo el gobierno de Javier Corral, incluso después de haber asesinado al norteamericano Patrick Braxton Andrew, en octubre de 2018. De hecho, se le vincula a la organización criminal conocida como Los Salazar, brazo armado del cártel de Sinaloa, y de ser el responsable de la violencia que se vive en la región serrana, delitos como: extorsión, secuestro, homicidio, además de tala ilegal en varios municipios serranos.

Hace unas semanas la Secretaría de Marina implementó un operativo para localizarlo y detenerlo, pero no tuvo resultados, así que ahora la gobernadora ordenó un operativo estatal que no saldrá de la zona hasta dar con él; el resultado fue rápido, la localización de los tres cuerpos.

A ver con qué salen las autoridades federales ahora que esto pasó, a ver si ahora si se acaba la fobia partidista y se refuerza la seguridad en donde hace falta, porque el gobierno federal tiene recursos y gente para hacer frente a este grave problema de inseguridad, pero no ha querido utilizarlos.

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Por cierto, ni tarda ni perezosa, la diputada América García Soto intentó culpar al gobierno local de la extrema violencia que se registra, siendo que los generadores de esa violencia son responsabilidad federal directa, pero quien sabe, como ahora ya milita en la 4T, ya tiene otros datos.

Desde tribuna en el Congreso, la legisladora pidió citar a comparecer al Fiscal General Roberto Fierro, y al Secretario de Seguridad Pública, Gilberto Loya, para que expliquen porque no se ha contenido la violencia en Chihuahua.

Y pudiera sonar congruente su petición, pero no lo hace si tomamos en cuenta que delitos contra la salud, crimen organizado, portación ilegal de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas, tráfico de personas, de drogas, extorsión y secuestro, son delitos del fuero federal, pero además, son delitos que tienen asolado a la mitad del territorio nacional.

A ver que tanto caso le hacen a la legisladora, porque hasta los verdaderos morenistas se han abstenido de lucrar con el tema de seguridad.

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Ahora el mensaje está confuso. Primero la subsecretaría de salud, Mirna Beltrán, aseguró que no había riesgos de retroceso por una nueva ola de Covid-19. De hecho sostuvo que hay suficiencia hospitalaria y pocos casos graves, por lo que aunque la propagación de contagios aumente, no hay nada que temer.

Sin embargo, ayer declararon que volvieron los fallecimientos por Covid-19; fueron 1008 contagios y 2 fallecidos en la última semana, lo que representa un incremento del 137%, y aunque todavía son cifras controlables, es muestra de que algo anda mal.

De hecho, sorprendió que los regidores capitalinos sesionaran vía zoom para celebrar la reunión de Cabildo, argumentando que hay un brote tanto en el edificio de regidores, como en la Secretaría del Ayuntamiento.

Pero, rastreando información, resulta que sólo una regidora, Raquel Bravo, reportó estar contagiada, pero ya tiene días trabajando desde su casa.

Donde si supimos que hay algunos contagios, es en la dirección de Desarrollo Humano, pero esa no tiene nada que ver con las sesiones de Cabildo.

Sin embargo, quizá los regidores tienen información que no han querido confirmar, y por eso decidieron mejor sesionar desde su casa, pues durante una sesión no son sólo ellos, sino un buen grupo de asesores y staff, así como público asistente.

A ver que nos dicen en las próximas horas las autoridades de Salud, porque si es muy confuso y genera dudas estar con ese cambio de discurso de un momento a otro.

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Javier Corral está metido en serios problemas, porque ahora ya no hay quien lo defienda o postergue las investigaciones en su contra, y aparentemente las carpetas de investigación ya están tomando cuerpo jurídico, como dicen los abogados, y pudieran empezar a salir tanto órdenes de presentación como de aprehensión para él y algunos de su equipo.

El que aprovecho esa racha fue el diputado Omar Bazan, pues acudió a ratificar las denuncias en contra de Javier Corral y algunos de sus ex colaboradores, ante la Secretaría de la Función Pública.

Lo curioso del caso, es que desde la Función Pública, le dijeron a Omar Bazán que no habían recibido esos oficios que dice haber presentado en 2019, es decir, ni enterados estaban que había demandado alto en contra de la pasada administración.

Eso evidencia que hubo quien recibió las denuncias y las mando al cajón de asuntos sin importancia, ese a donde se va lo que nunca prosperará, pero si rastrean bien, alguien debe pagar por ese abuso que puede catalogarse como delito.

Pero no es todo, también la Fiscalía General del Estado tiene preparados varios expedientes que pudieran derivar en carpetas de investigación, pero ha preferido no ventilar el asunto en la prensa para no incurrir en un indebido proceso. Aunque a Caja Negra ya le confirmaron que de que hay expedientes, los hay.

Y, por si fuera poco, también César Duarte ya demandó a Javier Corral por daño moral, y aunque no lo crea, son demandas que pudieran prosperar, así que la tiene bastante difícil.





Así las cosas...