El Mundo

Policía política toma Congreso; crisis en Venezuela


Decenas de guardias nacionales y policías con escudos antimotines ocuparon las afueras de la sede de la Asamblea Nacional venezolana y sus alrededores e impidieron el paso de los congresistas opositores.

En la toma del recinto legislativo participaron, al menos, unos 15 miembros del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), la policía política, portando armas laargas y capuchas; acompañados de policías nacionales y militares durante el operativo que se prolongó por varias horas.

Pese a la búsqueda de la presunta bomba, los uniformados no bloquearon el tráfico en la zona, ni el paso de transeúntes.

Las acciones policiales provocaron reacciones entre los legisladores contrarios al chavismo.

"Esto es para nosotros, desde luego, un acto intimidatorio del régimen para tratar de impedir que la Asamblea Nacional siga haciendo sus funciones”, afirmó el diputado opositor Luis Stefanelli y agregó a periodistas que la directiva del Congreso consideró mudar la sesión a otro lugar.

Frente al Palacio Legislativo de Caracas permanecían vehículos del Sebin y de la Policía Nacional, cuando lo rutinario es la presencia de guardias nacionales que cumplen labores de custodia de esa instalación.

Más tarde, el oficialista Tribunal Supremo de Justicia acusó de conspiración y traición a la patria a otros cuatro diputados, con lo que ya suman 14 legisladores imputados tras la movilización opositora del pasado 30 de abril en la que Juan Guaidó pidió a los militares desconocer al gobierno de Nicolás Maduro.