El País

¡Comprobado! Hacer carne asada contamina más que un auto


El primer día de este año se dio la noticia de que Monterrey amaneció con un alto grado de contaminación gracias a la cantidad de carne asada que cocinaron para celebrar Año Nuevo, por lo que se tomaron medidas de seguridad para que los regios no sufrieran los estragos. Hay varios estudios que sustentan que la carne asada emite más gases tóxicos que un auto.

Pues ahora sabemos por qué ocurrió esto con mucho mayor detalle; investigadores de la Universidad de Texas analizaron qué pasa durante una parrillada (¡gran experimento!) e hicieron un estudio llamado HOMEChem (Observaciones en Casa de la Química Microbiana y Ambiental, por sus siglas en inglés).

¿Qué reveló el estudio?

Que cuando se hace una carne asada se liberan grandes cantidades de gases tóxicos que contaminan más, incluso, que un automóvil. Dichas partículas se llaman PM2.5 y lo realmente peligroso es que pueden viajar por el flujo sanguíneo hasta instalarse en los pulmones, hígado, cerebro y corazón.

El nivel de dichas partículas subió a los 200 microgramos por metro cúbico, algo alarmante si tomamos en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que lo más saludable es mantener el nivel debajo de los 10 microgramos por metro cúbico.

Además, la presencia de estos gases se prolonga por hasta una hora después de ser utilizados, por lo que nuestros órganos están expuestos a graves repercusiones.